miércoles, 12 de octubre de 2011

Novela: ETERNA OSCURIDAD. (Capitulo 1-huida)


Era una tarde lluviosa de otoño, decidí ir a dar una vuelta bajo la lluvia. Me relajaba. La tensión en casa era horrible, ya no soportaba estar allí con esos padres discutiéndose a cada momento. No había ningún día que no se discutieran por cualquier cosa. Al salir de allí, me sentí como en casa. Bajo la lluvia, sola… Decidí ir al parque que había al lado de mi colegio. Me senté en un banco, entonces vi una silueta. Era un chico. Era más grande que yo, unos tres años o cuatro. Se acercaba a mí, al principio no le di importancia porque seguro que se dirigía hacia el banco que había a mi lado, pero se acercaba a mí. Era alto, delgado pero musculoso. Desde el momento que lo vi, me enamoré. Se sentó a mi lado. Hubo unos instantes que nos miramos los dos, hasta que él habló:

― Me llamo Adam, soy nuevo en este pueblo. –Dijo con una voz dulce y sensual.
― Yo...Y…yo me llamo Chelsea. –Dije tartamudeando.
― Encantada señorita Chelsea. ¿Vamos a dar una vuelta y nos conocemos más?

Obviamente le dije que si, aunque lo conociera de hace unos segundos deseaba estar con él. Él tenía algo oscuro en la mirada pero yo deseaba conocerlo más.
Nos dirigimos hacia el castillo.

― ¿Dónde vamos? Ese castillo está abandonado y he oído muchas cosas sobre este castillo. Historias peligrosas… -Dije temblorosa.
― Tranquila, vamos a ver que hay dentro, no te preocupes si pasa algo, yo te protejo.

Me cogió de la mano y me llevo hasta dentro del castillo.
Empecé a temblar y él se quitó la chaqueta y me la puso. Al entrar me dio un escalofrío. Algo había en ese castillo y ahora, lo quería descubrir. Dentro estaba todo oscuro, Adam se saco una linterna del bolsillo. Eso me hizo dudar de él. Tenía preparado ir aquí. El castillo daba miedo por fuera pero por dentro era antiguo pero bonito. Él iba directo a algún sitio, como si ya hubiese entrado allí. Abrió una puerta y había un comedor en perfecto estado.

― ¿Te gusta? Aquí es donde vivo. –dijo el contento.
― ¿Aquí? Pero se dice que aquí viven vampiros, es donde matan a la gente y la entierran bajo el sótano… -Dije muy asustada.
― ¿Vampiros? No es verdad! Es una simple historia. Antes de comprarla me aseguré que estuviera en perfecto estado, y baje hasta el sótano y ya te digo que no hay ningún vampiro ni ningún cadáver enterrado. -¿Te pasa algo? Estas blanco…
― No, no me pasa nada tranquila. Vamos a la cocina.

El comedor era muy bonito, pero la cocina era aun mejor.
Había preparado la mesa y había comida en los platos. Me senté en una silla y él empezó a traer comida. Mientras comíamos le pregunté una cosa.

― ¿Por qué me has traído a mi aquí y no a otra chica? ¿Por qué tienes tanto interés en que me enamoré de ti? –Dije mientras me ponía roja.
― Desde que te vi, me enamoré de ti al instante. Supe que eras la elegida.
― ¿Elegida? ¿Por qué? ¿Qué tengo yo que no tengan las otras? –Dije confusa.
― Noto algo en ti que te hace ser especial, ser única. Pero no sé el qué y lo quiero investigar. –Lo dijo tan frío que me vino un escalofrío.
― yo... yo no soy única, soy una chica normal.

Él se aproximaba a mí, entonces retrocedí y me clavé algo en la mano. Me empezó a salir sangre. Sangre que olía de maravilla. Entonces vi como se espantaba y empezó a venir hacía mi. Yo me asuste y salí corriendo de allí. Seguía lloviendo pero no deje de correr y de mirar hacia atrás. Ya no me seguía. Al llegar a casa mis padres me vieron tan asustada que vinieron corriendo hacia mí.

― Cariño, ¿qué te ha pasado? ¿Estás bien? ¿Y la mano? –Dijo muy preocupada mi madre.
― Estoy bien, me voy a mi habitación. –Lo dije tan rápido que ellos no me pudieron decir nada más.

Me encerré a mi habitación y me fui directamente al ordenador. En el Google puse: Castillo de Bran. Cuando leí lo que ponía, todo me cuadraba, pero no podía ser real…
"Todo esto debe a que en este lugar se levanta imponentemente el castillo que perteneciera al famoso conde Drácula y que luego de la novela de Bran Stoker causó cierta inquietud en las personas del mundo.
El ambiente está rodeado de montañas, ríos, y maravillosos castillos medievales, entre lo que encontramos el Castillo Bran construido en el año 1382. La construcción cuenta con 57 habitaciones, además de calabozos y un pasadizo que lleva a un altillo donde se puede contemplar un ataúd, algo que realmente contribuye a la fama del vampiro."

Tenía que investigar y si esto era verdad, solo significaba una cosa: Quería matarme y todo lo que decía era mentira. También tenía que pensar en lo que ocurrió cuando me clave ese objeto en la mano. La sangre que me salió olía genial y me apetecía. ¿Me había convertido en un vampiro? No podía ser, no me había mordido ni nada… 


Cuando salí de la habitación, vi como mis padres estaban delante de la puerta esperándome.

― Chelsea, tenemos que hablar de algo muy serio. Ya eres mayor para saberlo. Ven, siéntate. –Dijo mi madre mientras me señalaba la silla que había en la sala de lectura.
― Durante este tiempo te hemos mantenido un secreto. Un secreto que tenemos que decirte ya, para tú bien. Cuando te salió la sangre, ¿notaste algo raro?
― Si… quería bebérmela y olía muy bien.
― Ya ha crecido John, tiene que saberlo. ¡Puede ocurrir algo peligroso!
― Lo sé cariño, vete a tomar algo y cuando estés mejor, vuelve. Yo ya se lo habré dicho cuando hayas vuelto.
― ¿Decirme el que? ¿Qué secreto? ¿Y por qué me sentí atraída hacia la sangre?
― Porqué… -empezó a decir mi madre.

Entonces la puerta de entrada se derrumbó. Era Adam y me había encontrado.
Mi padre fue hacia el pero él fue más rápido y lo esquivo. Se acercó a mí y me cogió. Intenté escapar de él, pero era demasiado fuerte. Entonces salió por la ventana y saltó hacia un árbol. Yo no podía creer que tuviese esa habilidad al saltar. Algo escondía, algo muy oscuro.
Me llevo de nuevo al castillo. En todo el camino solo hice que mirarlo y él lo notó pero no me dijo nada. Se dirigió de nuevo al comedor del castillo pero esta vez me ató a la silla.

― ¿Por qué me haces esto? Ni te conozco… ¿Por qué a mí? –Dije con un tono tembloroso.

Fin del capitulo

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